Qué sucede en tu cuerpo durante un ayuno prolongado: la transformación de 72 horas
Explicada por el Dr. Elkin Marriaga
El ayuno ha sido una práctica presente en diversas culturas y tradiciones durante siglos, pero en los últimos años ha recobrado protagonismo gracias al creciente interés por mejorar la salud metabólica, la longevidad y el bienestar integral. Aunque existen diferentes tipos y protocolos, uno de los que más llama la atención es el ayuno prolongado, especialmente aquel que dura entre 24 y 72 horas. En esta ocasión, exploramos —basados en la explicación del Dr. Elkin Marriaga— lo que ocurre en el cuerpo a medida que avanzan las horas sin ingerir alimentos y por qué esta práctica genera cambios tan profundos.
Las primeras 4 a 8 horas: el descenso de la glucosa
Durante las primeras horas del ayuno, el cuerpo utiliza la glucosa disponible en el torrente sanguíneo como fuente principal de energía. Esta glucosa proviene de la comida más reciente que consumiste. Sin embargo, entre las 4 y 8 horas, los niveles empiezan a disminuir y el organismo comienza a prepararse para una transición metabólica.
Aquí se activa un mecanismo clave: el cuerpo comprende que no entrarán nuevas calorías en un tiempo y empieza a optimizar los recursos disponibles. Aunque esta fase es corta, representa el primer paso hacia un cambio energético más profundo.
A las 12 horas: aparece una hormona que marca la diferencia
Pasadas aproximadamente 12 horas, el organismo empieza a liberar de manera más eficiente ciertas hormonas esenciales para la reparación celular y la regeneración. Entre ellas destaca la hormona del crecimiento, que aumenta progresivamente a medida que el ayuno se prolonga.
Esta hormona es fundamental porque ayuda a preservar la masa muscular mientras se favorece la utilización de grasa como fuente de energía. Además, participa en procesos de reparación celular, regeneración de tejidos y mejora del metabolismo en general.
A las 16 horas: inicia la autofagia
Uno de los momentos más importantes ocurre alrededor de las 16 horas, cuando se activa la autofagia, un proceso mediante el cual el cuerpo empieza a “reciclar” lo que no sirve: proteínas dañadas, desechos celulares, estructuras deterioradas y toxinas acumuladas.
La autofagia funciona como un sistema interno de limpieza profunda. Además, el organismo comienza a utilizar sus reservas de grasa como fuente de energía, lo que genera mayor claridad mental, estabilidad energética y alivio digestivo.
A las 36 horas: un aumento del 300% en la hormona del crecimiento
Llegar a las 36 horas marca un antes y un después. Según explica el Dr. Elkin Marriaga, en este punto la hormona del crecimiento se eleva hasta un 300%, potenciando aún más los procesos de regeneración.
Este incremento tiene efectos positivos en:
- Salud muscular
- Recuperación tisular
- Control metabólico
- Regulación de la inflamación
Este aumento hormonal también contribuye a que la sensación de agotamiento disminuya y aparezca una energía más estable y sostenida.
A las 48 horas: un aumento del 500%
Después de dos días en ayuno, la hormona del crecimiento alcanza niveles extraordinarios: hasta un 500%. Este aumento permite una estabilidad más profunda en los procesos internos y un equilibrio que muchas personas describen como claridad mental, enfoque y un bienestar generalizado.
A las 72 horas: revitalización profunda
Al llegar a las 72 horas, el cuerpo entra en un estado de alta eficiencia metabólica. Se optimiza la vitalidad, mejora la función cognitiva y se intensifica la capacidad del organismo para manejar la energía, reduciendo inflamación y mejorando el funcionamiento general del sistema.
Esta fase también puede generar una sensación de ligereza, enfoque mental y renovación integral.
¿Unirse al reto del ayuno prolongado? Hazlo con acompañamiento
El ayuno prolongado no es para todos y requiere supervisión de un especialista, especialmente si existen condiciones de salud previas. El Dr. Elkin Marriaga enfatiza la importancia de hacerlo de manera responsable y con guía profesional para garantizar seguridad y resultados positivos.
Si estás pensando en iniciar un ayuno de este tipo, recuerda que siempre debes buscar orientación médica adecuada. Cada cuerpo es diferente, y un ayuno bien acompañado puede convertirse en una herramienta poderosa para tu bienestar.











